Platos pensados desde el reino vegetal, las hierbas medicinales aromáticas y el respeto por los ciclos biológicos de la tierra argentina.
Nuestra cocina se abastece de pequeños productores orgánicos de Buenos Aires, Mendoza y Río Negro. No empleamos saborizantes artificiales ni aditivos químicos: cada salsa, fermento, caldo e infusión se elabora en nuestra cocina desde cero.
La carta cambia cuatro veces al año para honrar los productos en su punto óptimo de maduración y concentración de nutrientes.